La selección del defensor del Pueblo: un proceso obsoleto
Señor director de NORTE:
En estos días, se lleva adelante el proceso de selección y designación del defensor del Pueblo que desempañará el cargo por los próximos cuatro años. Sin embargo, este método ha demostrado ser ineficaz y obsoleto.
Desde la observancia histórica, el proceso de selección y designación del defensor del Pueblo ha generado resultados mínimos y ha carecido de transparencia en la participación ciudadana. La metodología actual está perimida y no garantiza la independencia y eficacia del organismo.
Es indiscutible que la función y las competencias del defensor del Pueblo son fundamentales para la protección de los derechos ciudadanos, pero la selección y designación del defensor del Pueblo está obsoleto.
En estos días se lleva adelante el proceso de selección y luego se realizará la designación del nuevo defensor del Pueblo por los próximos cuatro años. Un método que, claramente, ha fracasado con respecto a resultados de fondo, prácticamente nulos, casos o iniciativas concretas no se conocen, o tal vez su trabajo no haya sido lo suficientemente publicitado para generar en la sociedad el respaldo o prestigio necesario que su desempeño requiere.
La metodología de selección y elección están perimidas, son obsoletas. Es necesario que se evolucione hacia una selección directa del defensor o de la defensora del Pueblo por medio del voto de los ciudadanos, y así deberá rendir cuentas de su accionar al pueblo, su único mandante.
Reitero, es indiscutible que la función y las competencias del organismo son fundamentales, servicios públicos, empresas del Estado, Ambiente, Salud, derechos humanos, acción social, educación, cultura, pueblos originarios, derechos colectivos, denominados difusos tienen rango constitucional, y son claramente competencia del defensor del Pueblo.
Es más, por estos días, la inmensa mayoría de los usuarios de Secheep y Sameep, no saben cómo defenderse de los impagables tarifazos de energía y agua. Con sinceridad, también desconozco —al igual que la inmensa mayoría del pueblo— si hay acciones por parte de la Defensoría del Pueblo en ese aspecto.
La selección y designación, tal como está hoy reglamentada, termina generando un órgano más del Gobierno de turno, apéndice institucional, atento a que la mayoría parlamentaria designará al defensor del Pueblo titular y la oposición al defensor adjunto.
Y como seguramente pensarán, los nuevos funcionarios, desde el primer minuto al asumir en ser reelectos, serán dóciles y cuidadosos.
Debemos evolucionar hacia un proceso de selección directa y participativa, que garantice la independencia y eficacia del defensor del Pueblo. Esto permitirá que el organismo sea más transparente, responsable y efectivo en la protección de los derechos ciudadanos.
Es hora de renovar y fortalecer la Institución del Defensor del Pueblo, para que sea un verdadero organismo defensor de los derechos y los intereses de los ciudadanos chaqueños.
JOSÉ MONGELÓ
(LICENCIADO EN GESTIÓN DE POLÍTICAS PÚBLICAS)
RESISTENCIA
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