"Te muestro otro Chaco"
Hay lugares que uno conoce porque los recorre y hay otros que, aun después de muchos viajes, siguen sorprendiendo. El impenetrable es uno de ellos; y las fotohistorias de Ana María Galarza se convirtieron en "Te muestro otro Chaco".
Para Ana María Galarza, recorrer el Chaco y en especial "El Impenetrable", es una oportunidad para descubrir siempre algo nuevo; un paisaje, una especie, una historia, una persona, una costumbre o un saber que permanecía allí, esperando ser mirado.

Mamá de Facundo, abuela de Isaías y Ludmila, profesora de Biología, fotógrafa aficionada, comunicadora y viajera; vivió durante 25 años en Tierra del Fuego. El regreso a su Chaco natal, hace más de una década, significó mucho más que volver a un territorio conocido, fue reencontrarse con una parte de sí misma que siempre había permanecido presente.

La naturaleza tuvo un papel fundamental en ese regreso, ríos, monte, amaneceres, las puestas de sol y los caminos chaqueños comenzaron a ocupar un lugar cada vez más importante en su vida. Y fue en uno de los momentos más dolorosos de su historia personal, la muerte de su madre durante la pandemia, cuando esa conexión con la tierra adquirió otro significado.

De ese dolor nació una manera de reconstruirse, comenzó a fotografiar y a escribir sobre los paisajes que encontraba mientras recorría la provincia. Al principio eran imágenes tomadas con su teléfono, acompañadas por textos que escribía casi como una forma de ordenar lo que sentía. Sin imaginarlo, esas publicaciones comenzaron a llegar a otras personas, y así nació "Te muestro otro Chaco".

Lo que comenzó como una forma de atravesar un momento personal terminó convirtiéndose en un proyecto de comunicación, identidad y promoción del territorio. Una ventana al país y al mundo para mostrar una provincia que, según Ana, muchas veces no sabemos mirar.
Con cada regreso que ella hace a El Impenetrable, descubre otro Impenetrable, y así fue ocupando un lugar central.

Durante años, fue recorriendo distintos lugares del monte chaqueño. Pero su interés nunca estuvo solamente en llegar a un paisaje y fotografiarlo. Quería conocer quiénes viven allí, cómo viven, qué saben, qué historias conservan y qué relación tienen con ese territorio.
Por eso, en sus recorridos aparecen tanto los grandes paisajes naturales como los pequeños detalles: una artesana trabajando el chaguar, un poblador criollo contando una historia, un joven que comienza a desarrollar una propuesta turística, una familia que conserva una antigua forma de preparar un alimento o una comunidad que mantiene vivos aquellos conocimientos transmitidos de generación en generación.
Es allí donde aparece lo que Ana llama "el otro Impenetrable". No se trata solamente del monte profundo ni de sus paisajes imponentes. Es también el Impenetrable de las personas, de las comunidades, de los saberes ancestrales, de quienes conocen los caminos, los ríos, los ciclos de la naturaleza y las historias que no aparecen en los mapas, de las maestras artesanas Qom y Wichi.
En sus viajes aprendió también que para acercarse a esos mundos hay que hacerlo con tiempo, respeto y capacidad de escuchar. Ese aprendizaje fue especialmente profundo a partir de su vínculo con estas maestras artesanas; allí descubrió que detrás de cada pieza realizada con la palma y el chaguar existe mucho más que una artesanía. Hay un territorio, una historia, una identidad y conocimientos que las mujeres reciben de generaciones anteriores y continúan transmitiendo. Esa experiencia modificó también su propia manera de mirar.

El yaguareté, es el símbolo de un monte que vuelve a vivir; tan es así, que dentro de todo aquello que Ana busca mostrar, esta especie ocupa un lugar especial. Su presencia representa mucho más que la posibilidad de observar a uno de los grandes felinos de América. "Hablar del yaguareté es hablar de la salud del monte, de la recuperación de un ecosistema y de la necesidad de conservar un territorio capaz de sostener a sus especies. Por eso, desde Te muestro otro Chaco, procuro reflejar la importancia de los proyectos de conservación y recuperación de esta especie en El Impenetrable".
La recuperación del yaguareté en el Parque Nacional El Impenetrable es resultado de un trabajo sostenido y articulado entre distintos actores. La Administración de Parques Nacionales, la Provincia del Chaco y organizaciones de conservación como Fundación Rewilding, vienen desarrollando acciones de monitoreo, protección y recuperación de la especie. En los últimos años, además, se concretaron liberaciones de hembras y nuevos registros y nacimientos que constituyen avances significativos para la población chaqueña, significa también recuperar funciones ecológicas y devolverle al monte parte de su equilibrio. Y para Ana, mostrar ese proceso es una forma de ayudar a que más personas comprendan por qué vale la pena conservarlo.
"Esta es una provincia que tiene mucho para contar, y a veces los chaqueños buscan afuera aquello que existe acá adentro, como ser los paisajes, naturaleza, cultura, gastronomía, historias, sonidos, aromas y experiencias que pueden encontrarse a pocos kilómetros de casa y que, sin embargo, permanecen desconocidos para gran parte de la sociedad". Por eso, Te muestro otro Chaco no intenta solamente mostrar lugares, busca despertar la curiosidad.

La fotografía es una de sus principales herramientas. Cada imagen intenta contar algo, pero también abrir una puerta. El relato que acompaña una fotografía busca ponerla en contexto y acercar al público a aquello que hay detrás de la escena. Con el paso de los años, ese trabajo fue creciendo y alcanzando nuevos públicos; trascendió las redes sociales y permitió que historias y paisajes chaqueños fueran conocidos afuera de la provincia y que muchas personas descubrieran una región que hasta entonces les resultaba lejana.
Ana, todavía se emociona frente a un monte verde después de la lluvia; puede quedarse observando un animal, una planta o un río, porque siente que hay lugares que no termina de conocer. Y quizás, allí esté una de las claves de "Te muestro otro Chaco", la de revelar desde la curiosidad de quien todavía se deja sorprender.
Conocer el territorio es también una forma de valorarlo. "Cuando una persona conoce la historia de una comunidad, comprende el trabajo que existe detrás de una artesanía; cuando recorre un sendero acompañado por alguien que nació y creció allí o escucha a un poblador contar lo que sabe del monte, el paisaje deja de ser solamente un paisaje y adquiere significado. Y ese conocimiento puede convertirse también en una oportunidad para quienes viven en esos lugares".

El turismo de naturaleza, responsable y respetuoso de las comunidades y del ambiente, puede generar movimiento para pequeños emprendimientos, guías, artesanos, cocineros y familias que encuentran en su propio territorio una posibilidad de desarrollo. Por eso Ana entiende que mostrar también es una manera de aportar. No desde una mirada distante, sino intentando que quienes habitan esos lugares sean protagonistas de las historias.
UNA VENTANA HACIA EL MUNDO
Con los años, "Te muestro otro Chaco" se transformó en mucho más que una página para compartir fotografías; es la expresión de una mirada personal sobre una provincia que Ana siente profundamente propia. Esa mirada nació del dolor, pero encontró en la naturaleza una forma de volver a conectarse con la vida, y la llevó a recorrer cientos de kilómetros, a conocer comunidades, a escuchar historias y a descubrir que detrás de cada paisaje existe un mundo. Y, sobre todo, una mirada que todavía conserva la capacidad de asombro.
"El Impenetrable es un territorio que sigue revelándose. Cada viaje abre una nueva pregunta. Cada camino lleva a una historia diferente. Cada persona transmite algo que otro desconoce. Por eso, Te muestro otro Chaco, lleva implícita la invitación de animarse a mirarlo con otros ojos. Porque hay un Chaco que todos conocemos y hay otro que todavía tenemos que aprender a descubrir".
Ese es el Chaco que Ana María Galarza sigue buscando, recorriendo y mostrando. Ese otro Chaco que siempre estuvo ahí. Solo hace falta detenerse, mirarlo y aprender a valorarlo.










